miércoles, 16 de marzo de 2011

"Nos preocupa que haya personas que no puedan salir de Libia"

José Ignacio Alonso/Coordinador de ACNUR

Libia se encuentra al borde de la guerra civil. La inestabilidad y los bombardeos a la población han provocado la huida de más de 180.000 personas hacia Túnez y Egipto, según informa ACNUR. José Ignacio Alonso, responsable del Comité Vasco de ACNUR, se muestra muy preocupado por lo que está sucediendo en Libia y remarca la importancia de que "la población sepa de la forma más completa y contextualizada lo que está pasando".

-¿Qué función desempeña ACNUR en el conflicto de Libia?

-Asistencia a todos los niveles. Desde el refugio, la alimentación o las necesidades más básicas de higiene y salud, hasta cuanto tiene que ver con la documentación: el registro de esas personas y sus solicitudes de asilo y repatriación.

-¿Qué está haciendo ACNUR para devolver a esas personas a sus países?

-Proporcionarles asistencia en campos de tránsito, en los que se organiza el viaje a sus países de origen. En el lado de Túnez hay dos campos y ahora mismo se está ultimando el tercero, con una capacidad para 40.000 personas. Éste se encuentra en Túnez, a 7 kilómetros de la frontera con Libia.

-Se habla estos días del riesgo que corren los refugiados subsaharianos en Libia...

-Hay 8.000 refugiados en el país, la mayor parte en Trípoli. Su situación es preocupante, puesto que muchos de ellos son subsaharianos y se les está confundiendo con personas relacionadas con el conflicto. Esto genera cierta inseguridad para su integridad personal.

-¿Cuál es la situación en las fronteras?

-El número de personas que huyen de Libia se ha estabilizado. Hay que tener en cuenta que Gadafi y sus fuerzas controlan Trípoli y el oeste de Libia, que es por donde solía salir el flujo más grande de personas.

-¿Qué medidas represivas están adoptando los progubernamentales en la frontera?

-Hay testimonios de personas que en su camino de salida se han topado con situaciones de violencia y de inseguridad. La reducción del flujo de personas inquieta al ACNUR, porque no están claros los motivos. Nos preocupa que haya personas que no puedan salir del país.

-¿A qué obstáculos se enfrenta la labor humanitaria?

-Sobre todo el gran volumen de personas saliendo en muy poco tiempo... También hay que contar con que nuestros recursos llegan de forma escalonada. Por último, todos los equipos sobre el terreno han pedido el apoyo de la comunidad internacional para lograr que las personas en los campos de tránsito puedan volver a sus países.

“Los árabes pueden reescribir su relación con Occidente"

Othman Gómez Kortazar: Sociólogo musulmán

Fue educado en una familia católica practicante y sin embargo, es musulmán. Al alcanzar la adolescencia, Othman Gómez Kortazar, sociólogo bilbaíno, comenzó una "búsqueda de la fe pura" que desembocó en la shahāda o profesión de la fe islámica. Es uno de los más de cuarenta mil musulmanes que viven actualmente en Euskadi, y sigue con gran interés la ola de protestas en los países árabes.

-¿Cómo está usted viviendo las revueltas en el mundo árabe?

- La visión es de esperanza y también de alivio; esperanza en el sentido de crear un mejor futuro y alivio en el de librarse de unas dictaduras laicas apoyadas por Occidente.

-¿A qué atribuye esta revolución?

-Hay varios factores: Entre ellos, la reafirmación del nacionalismo árabe frente a Occidente y la vuelta al islam. La crisis económica también ha afectado a estos estados. En este contexto, una población con escasos recursos económicos y sin medios para expresarse eficientemente ha hecho una presión importante para ayudar a derrumbar el sistema político.

-Los jóvenes han sido los principales propulsores de este cambio...

Esta población vive con una antena parabólica hacia Occidente. Además, viven en estados policiales con una fuerte opresión. Esta juventud tiene la capacidad física y moral de alzarse frente a esa situación. Ha hecho un esfuerzo para unirse y enfrentarse a este sistema.

-¿Por qué son tan importantes las redes sociales?

-Porque suponen nuevos espacios de libertad para el intercambio de opiniones y sirven también para comunicarse sin una vigilancia estricta y directa por parte de estas dictaduras laicas.

-Ya han caído dos presidentes... ¿Es de esperar que las protestas lleguen a otros países árabes?

-Es posible, pero la dinámica de cada uno de éstos es independiente. Lo que ha pasado no significa que por ejemplo en Marruecos o Argelia vaya a haber una desestabilización.

-¿Podría producirse un efecto retorno entre los colectivos árabes emigrantes?

-Hay élites que han sido exiliadas por cuestiones políticas. Es probable que tengan una llamada de responsabilidad de cara a sus pueblos de origen y que hayan visto que ahora el cambio es posible.

-¿Qué cree que están aportando estas revueltas a la sociedad árabe?

-Esperanza en un futuro mejor y confianza en sí mismos. Han aprendido que son capaces de ser sujetos en la creación de su futuro y que además pueden reescribir la relación con Occidente.